Ciro y Los Persas debutan con éxito en tierras guaraníes

Crónica: Roque Silvero. Fotos: Analia Cazal.
«Es la primera vez en 25 años que venimos, esperamos que no pase tanto para que volvamos» o «Ahora cada vez que vengamos a Corrientes deberíamos cruzar el río», son frases que se quedaron en la memoria del más de millar de personas que asistieron a una verdadera cátedra de Rock N’ Roll, Asi vivimos el primer show de Ciro y los Persas en nuestro país.
La fiesta arrancaba con la banda local «Pipa Para tabaco» que cumplió el cometido, logrando que la gente se prenda a sus pegadizas canciones, llegando a hacer cantar a todos con temas como «Todo biento».
Luego de los locales, la sensación ya era contagiante, las banderas o «trapos» adornaban el Casco Antiguo, algunos llegados desde Uruguay, y la mayoría de Argentina, era esa misma expresión que me tocó conocer en Febrero del 2013 durante el Cosquin Rock, donde los vi por primera vez, y aquella vez me habían dejado boquiabierto, esta vez no fue excepción.
«Antes» sonaba y el Casco se estremecía, porque la gente cantaba con esas ganas que encerraban 25 años de espera, era Ciro Martínez, el mítico ex vocalista de Los Piojos, y los fans lo sabían… «Barón Rojo» y «Taxi Boy» seguían y la noche prometía mucho.
Siguieron «Vas a bailar», «Canción de cuna» y «Banda de Garage», para luego dar paso a la locura del público con «Ruleta» y «Tan Solo», clásicos de Los Piojos, que la gente coreó con gran ánimo.
Ciro sorprendía a todos saliendo a cantar con una camisa de Ao Poi que le habían regalado, y que la mantuvo hasta el final del show, siguieron más clásicos como «Ciudad animal», «Como Ali», «verano 92» y «Servidor» para irse por unos minutos.
La gente pedía a gritos otra, y claro, faltaba más, volvió triunfante con «Mirenla» ya de su etapa con Los Persas, y coronó la actuación con «Farolito», donde invitó a varias señoritas a bailar con él en el escenario.
Luego siguieron más temas para redondear la noche «Astros», cantada con la albirroja puesta y «Noche de hoy» con la cual se despidió.
Un show de primera línea, sin desperdicios, una producción impecable, con un sonido acorde a los artistas y un escenario majestuoso, condimentos indispensables que junto con la música impecable de Ciro y sus bandas (los Piojos primero, Los persas actualmente) con excelentes guitarras y una armónica difícil de olvidar nos dejaron la sensación de volver a casa contentos. Y como lo dijo el mismo Ciro, ojalá que no pase tanto, para tenerlos de vuelta por esta parte del mundo.