Death (1991-1998)

Como decíamos anteriormente, un número de bandas de Florida parecían andar en una búsqueda de un nuevo sonido que fijara y reflejara las posibilidades del death técnico, manteniendo su fiereza y agresividad, manteniéndolo dentro del campo y a la vez, consiguiendo extraer todas las posibilidades del género. Puede decirse que este sonido fijado por Shuldiner y Death, cercana colaboración e intercambio de influencia con el resto de la banda de su entorno, de músicos como Paul Masvidal y procedentes cercanos como los progresivos Watchtower.
Continuando con su historia tras el lanzamiento de “Spiritual Healing”, Shuldiner, dando un salto gigante en su evolución como músico y como persona, y tras el fiasco de 1990, en donde su banda le abandona para girar por Europa, Chuck reforma Death añadiendo a dos músicos de influencia clave para la definición de del nuevo sonido: el baterista Sea Reinert y el guitarrista Paul Masvidal, de Cynic. Sumados a Steve DiGiorgio, de Sadus, obtienen un disco con un sonido extremadamente limpio, técnico sin caer en el exhibicionismo, agresivo sin disolverse en la brutalidad, y con unas letras profundas y trabajadas, que abandonabas los temas gore y terror para tratar materias más humanas, como problemas sociales y poéticas personales.
“Human” fue el disco que definió, para el resto de los años que habrían de venir, el Death Técnico en gran parte de sus encarnaciones, y definiría el trabajo del propio Schuldiner. Así, tras la salida de Reinert y Masvidal, Chuck recluta a su admirado Andy LaRoque de King Diamond y al histórico Gene Hoglan a la batería y con el regreso de DiGiogio, la banda publica el 1993 “Individual Thought Patterns”, que profundiza en estos elementos y añade un cierto heavy metal que delataba, no solo la presencia de LaRoque, sino las influencia primigenias del propio Chuck que las integro perfectamente en el sonido ya consolidado.
Death llegan a su culmen en 1995 con el lanzamiento de “Symbolic”, una autentica obra maestra de la música, no solo extrema, son de todos los tiempos, cuya profundidad técnica y multiplicidad lo convierten en una autentico clásico. De nuevo con músicos invitados, solo repitiendo Hoglan, e incorporando a Kelly Conlon y a Boddy Koelble, tras este lanzamiento, Shuldiner se distancia del death practicando con su banda de power metal de aires progresivos Control Denied, no volviendo a los mandos de Death hasta 1998, en que lanza “The Sound of Perseverance”, una obra capital con claras y lógicas reminiscencia de Control Denied que pudo haber abierto una nueva veta para su creatividad, de no haber sido por su inesperada, rápida y desgraciada muerte en 2001 por un maldito tumor cerebral.
Como afortunadamente suele ocurrir en el caso de los creadores de este calibre, legado de Chuck no ha hecho más que crecer con el respeto de los fans, entre otras cosas gracias al gran trabajo de su familia, cuya lucha para mantener en viva su herencia es digan de todo encomio. Puede decirse que sin temor a errar que en ningún punto, que su influencia musical pervive intacta y seguirá reflejándose eternamente en el death metal.
Enterate más sobre el concierto de Death To All en Paraguay aquí.
Fuente: Metal Extremo